sábado, 2 de julio de 2011

Rue de Seine

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fotografías a cargo de Carmen Grandal
texto a cargo de Ana Elorza
vida creada para Liz Granados

PRIMERA CARTA DESDE PARÍS
Mami, estoy feliz. ¿Sabes que ya he encontrado mi sitio en París? Sé que me vas a decir que me puedo quedar más tiempo en casa de la tía Lupe, pero si vieras el apartamento… es pequeñito y monísimo, y en pleno barrio latino, en la calle Rue de Seine. En el remite te escribo la dirección completa.
Me traslado a primeros de mes, y el primo Daniel me ayudará con la mudanza. No tengo muchas cosas, lo sabes, pero es un quinto sin ascensor y la bici y las cámaras pesan lo suyo. Te prometo que voy a usarlas todas, no te enfades por habérmelas traído, no puedo renunciar a ninguna. Esta ciudad tiene unos rincones y una luz tan especiales…
El curso de fotografía es genial; mejor aun de lo que imaginaba, y no es un problema que todavía no hable bien francés. Tengo una compañera mejicana que, cuando lo necesito, me ayuda con el idioma.
La tía Lupe me acompañó a buscar apartamento. Recorrimos varios distritos, pero en cuanto entramos en éste, nos encantó a las dos. Es acogedor, luminoso y la zona está llena de galerías de arte. ¿Qué más puedo pedir? La boca de metro está a dos calles, aunque sabes que siempre que el clima lo permita iré a la escuela en bici, como hasta ahora.
Sé lo que estás pensando y no debes preocuparte, también hay un mercado cerca y justo al lado del portal, una frutería. La tía Lupe le pidió al frutero que me tratara bien. Es innegable que la tía Lupe y tú sois hermanas. “Oh la là, Madame –le contestó sonriendo – no ve que soy el farmacéutico de la zona; no permitiré que a esta joven le falten vitaminas”.
El primo Daniel me dice que ahora parezco Amelié disfrutando de París, y me advierte que la ciudad también tiene su lado menos amable. ¿Qué le voy a hacer, si estoy en la ciudad de mis sueños y la vida parisina me sonríe?
Gracias, mami, por permitirme cumplir mi sueño, sólo a cambio de que lo aproveche, te llame cada semana y te escriba una carta al mes. En mi corazón, tú eres la torre Eifell más bella.
Besos,
Liz
Posdata: El mes que viene te cuento sobre mi gato Doisneau y lo romántico que es siempre pasear por las orillas del Sena.

2 comentarios:

p.strange dijo...

¡Que envidia de vida!
(y cuánta cámara bonita)

Sofía Haltrup dijo...

(Me quedo con la tercera foto sin dudar! :))

Quien pudiera vivir asi, en un pequeño apartamentito, con un gato y todo...
:D

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